Esta semana, me gustaría analizar estas dos citas, la primera lo que se
puede encontrar en la página 85 de Soñar
en Cubano de Cristina García es del punto de vista de Pilar y dice,
«Abuela Zaida, la madre de
mi padre, se pasaría días enteros gritando que cómo es posible que mi madre no
me pueda controlar, que cómo es posible que yo esté correteando alocadamente como
los niños americanos, sin respetar a los mayores.»
La segunda cita que me interesó mucho se encuentra en la página 41 y
dice,
«…Pero lo único que [Lourdes]
encuentra es una foto escolar tamaño cartera que le habían hecho a Pilar cuando
estaba en tercer grado. Se la ve con su pelo liso y negro partido a un lado por
una raya nítida. Viste un mono a cuadros de colores castaños, una camisa blanca
de cuello Peter Pan y un lazo con cierre a presión haciendo juego. Esa niña no
se parecía en nada a su hija.»
Seleccioné estas dos citas específicamente porque son relacionadas;
vemos la relación separada entre Lourdes y Pilar, madre e hija. Además hay una buena comparación entre lo que
se espera de sus hijos una familia latina y lo que se espera de sus hijos una
familia estadounidense.
Aunque Pilar sí es cubana, podemos ver todas las influencias que ha
recibido de su tiempo en los Estados Unidos.
Le gusta estar afuera de la casa y su relación con su familia no es tan
cercana como suele encontrarse en una familia latina. Por ejemplo en la primera cita arriba, la
abuela Zaida de Pilar dice «¿Cómo es posible que Pilar esté correteando
alocadamente como los niños americanos sin respetar a los mayores.» Esta
evidencia es demasiada clara, Pilar no se porta como se esperan de ella. En la segunda cita, podemos ver cómo Lourdes
piensa de su hija y cómo piensa que debe portarse, pero claramente no cree que
su hija ya se porte así. Pues, «esa niña
no se parecía en nada a su hija.»
Para mí es interesante notar la diferencia entre las esperanzas, incluso
las familias cubanas, en este caso, observan la diferencia entre los niños
estadounidenses y sus propios niños.
Aunque a Lourdes le encanta la vida en los Estados Unidos, muy lejos del
Líder y Cuba, todavía ella es a grandes rasgos una mujer cubana. Sus esperanzas de su hija son iguales.