Wednesday, February 26, 2014

Unas diferencias entre familias cubanas y estadounidenses notadas en "Soñar en Cubano"



     Esta semana, me gustaría analizar estas dos citas, la primera lo que se puede encontrar en la página 85 de Soñar en Cubano de Cristina García es del punto de vista de Pilar y dice,

«Abuela Zaida, la madre de mi padre, se pasaría días enteros gritando que cómo es posible que mi madre no me pueda controlar, que cómo es posible que yo esté correteando alocadamente como los niños americanos, sin respetar a los mayores.»

La segunda cita que me interesó mucho se encuentra en la página 41 y dice,

«…Pero lo único que [Lourdes] encuentra es una foto escolar tamaño cartera que le habían hecho a Pilar cuando estaba en tercer grado. Se la ve con su pelo liso y negro partido a un lado por una raya nítida. Viste un mono a cuadros de colores castaños, una camisa blanca de cuello Peter Pan y un lazo con cierre a presión haciendo juego. Esa niña no se parecía en nada a su hija.»

     Seleccioné estas dos citas específicamente porque son relacionadas; vemos la relación separada entre Lourdes y Pilar, madre e hija.  Además hay una buena comparación entre lo que se espera de sus hijos una familia latina y lo que se espera de sus hijos una familia estadounidense.
     Aunque Pilar sí es cubana, podemos ver todas las influencias que ha recibido de su tiempo en los Estados Unidos.  Le gusta estar afuera de la casa y su relación con su familia no es tan cercana como suele encontrarse en una familia latina.  Por ejemplo en la primera cita arriba, la abuela Zaida de Pilar dice «¿Cómo es posible que Pilar esté correteando alocadamente como los niños americanos sin respetar a los mayores.» Esta evidencia es demasiada clara, Pilar no se porta como se esperan de ella.  En la segunda cita, podemos ver cómo Lourdes piensa de su hija y cómo piensa que debe portarse, pero claramente no cree que su hija ya se porte así. Pues, «esa niña no se parecía en nada a su hija.»
     Para mí es interesante notar la diferencia entre las esperanzas, incluso las familias cubanas, en este caso, observan la diferencia entre los niños estadounidenses y sus propios niños.  Aunque a Lourdes le encanta la vida en los Estados Unidos, muy lejos del Líder y Cuba, todavía ella es a grandes rasgos una mujer cubana.  Sus esperanzas de su hija son iguales.

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