Wednesday, March 26, 2014

El drama avanza mientras que la condición humana sigue constante



     Los siguientes dos pasajes de Casi Una Mujer  de Esmeralda Santiago tienen unas buenas comparaciones; los dos ejemplifican los deseos de la protagonista Esmeralda y también los dos se encuentran al final de un capítulo.  En la página 61, Esmeralda empieza el último párrafo del capítulo “Pero siguen siendo ilegítimos…” diciendo,

«Yo quería una vida diferente a la que tenía.»

     Luego, en el capítulo “Tenía la música por dentro…” en el último párrafo, lo cual se encuentra en la página 210, pero esta vez en el medio, Esmeralda dice,

«Estaba hastiada de la lucha constante entre la vida que quería y la que tenía.»

     Las dos frases muestran la misma cosa, que Esmeralda no solo quiere su libertad sino también quiere ser la que hace sus propias elecciones.  La que elige por sí misma.  Entonces, ¿por qué elegiría yo dos pasajes que dicen la misma cosa?  Pues, hay que ver en dónde aparecen los pasajes; se encuentra casi 150 páginas aparte uno al otra, básicamente la mitad del libro.  A lo largo de toda la novela y todo el drama Esmeralda sigue buscando su propia forma de libertad.  Lo interesante es que al momento del segundo pasaje Esmeralda ya ha cumplido muchas cosas en su vida pero todavía no siente la libertad que desea.

     Como seres humanos, siempre queremos más.  Lo que tenemos nunca es suficiente, así dicen, pues es un rasgo de los seres humanos.  Lo mismo se puede relacionar con la vida y los deseos de Esmeralda, una portorriqueña que vive en Nueva York.  Esmeralda no puede escapar de las demandas estrictas de su familia, especialmente las de su mamá.  Todos buscamos la libertad, pues es un derecho humano.  Pero Esmeralda no la puede encontrar en la forma que la desea.  Si preguntamos a la Esmeralda que existe en la página 61 si estaría contenta con su libertad y los éxitos que alcanzó en la página 210, es muy probable que diga otra cosa.  Pero como la condición humana dicta, después de lograr todo esto, sigue no contenta con todos sus logros.

Wednesday, March 12, 2014

Una vida con varias identidades



A lo largo de la novela Soñar en Cubano, siento que el pasaje más fuerte y más poderoso es él que se encuentra en la página 311, cuando Pilar se da cuenta de quién es.  Piensa a sí misma,

«Pero tarde o temprano tendré que regresar a Nueva York.  Ahora sé que es allí adonde pertenezco (y no en vez de a Cuba, sino más que a Cuba).»
Pero también sabemos mucho de Felicia y su pasión por su religión.  Es muy leal a sus creencias aunque su familia no está de acuerdo.  En su propio sentido, Felicia está exiliada y podemos ver esto en el siguiente pasaje que se puede ver en la página 251,

«Pero cuando Felicia regresó a la casa de la calle Palmas con sus piedras sagradas y su sopera, sus caracolas y los objetos que identificaban a su santo, ni su madre ni sus hijos estaban allí para recibirla. Felicia se sintió abatida…»
Lo que podemos ver en las dos citas es que muchos latinos, en este caso los cubanos, pueden tener más de dos identidades.  No fue hasta que Pilar visitó a Cuba que encontró su lugar en el mundo.  Además encontró quién era.  Y la imagen que la autora Cristina García pinta con sus palabras es bastante hermosa, «no en vez de a Cuba, sino más que a Cuba».  Es decir, Pilar no tiene que elegir ser una estadounidense o una cubana, sino siempre será las dos.
Le pasa a Felicia lo mismo en otro sentido.  Es una persona muy religiosa pero su religión es algo diferente que la de su familia.  Después de su coronación, su familia ni siquiera está para darle algún tipo de apoyo.  Como ya hemos discutido, todas las mujeres de cada generación en la novela sienten exilio de alguna forma y esta forma es la de Felicia.  Es cubana pero su familia la exilian porque le interesa más ser parte de esta religión que la revolución.  Otra vez vemos que Felicia es una persona de muchas identidades, pero si no todas concuerdan con lo aceptable, será difícil encontrar paz.
En fin, un mensaje importante (de todos los que hay) que podemos aprender de Soñar en Cubano es que muchos latinos no solo tienen una identidad.  Podemos relacionar este conocimiento con todos los latinos que viven hoy día en los Estados Unidos, alguien como Pilar.  Acoge su pasado y sus raíces cubanas, pues sí es cubana, pero también es una estadounidense.  Es algo que tenemos que entender y aceptar como una nación.  Pues, los Estados Unidos fueron fundados por gente con varias identidades.  Todos los latinos que ayudan a crear nuestra historia y nuestra cultura.  Es algo que debemos apreciar, no castigar o criticar.