En De cómo las muchachas García perdieron el
acento, otra vez sale el tema del feminismo, pero específicamente trata de
las diferencias entre las cultura feminista de los Estados Unidos y la de la
República Dominicana. Porque la primera
parte de la novela consiste mayormente en los años 70s durante el movimiento
feminista en los Estados Unidos, hay un gran choque del rol de las hermanas
cuando regresan a la República Dominicana, lo que es evidente en lo que dice
Manuel en la página 127,
“Las mujeres no hacen eso aquí. A lo mejor ustedes hacen las cosas de otra
manera en los Estados Unidos de América, pero eso no lleva a las gringas a
ninguna parte. La mayoría se divorcian o se quedan jamonas, y no tienen nada
mejor que hacer que consumir drogas y acostarse con cualquiera.”
Manuel también cree que
los hombres tienen la responsabilidad de mantener lo que hacen las mujeres;
tienen el poder de decirles no y lo que deberían hacer, cómo es evidente en la
página 125 cuando Manuel otra vez dice,
“Sí, las mujeres tienen derechos pero los
hombres llevamos los pantalones.”
Si los hombres llevan
los pantalones, ¿qué derechos tienen las mujeres? Para mí este refrán de “los hombres llevan los pantalones” es algo ridículo
y anticuado, pues no se puede decir que las mujeres tienen derechos y que los
hombres llevan los pantalones porque los dos están en desacuerdo en el sentido
de que si uno existe el otro no puede.
Después, Manuel sigue intentando dominar las acciones de Fifi cuando él regaña
algo que ella le dice, lo que es evidente en la conversación entre los dos en
la página 125,
“¡No tienes derecho a decirme qué es lo que
puedo hacer y lo que no!”, (dice Fifi).
“¿Qué no?”, contesta él desafiante.
“¿Qué no?”, contesta él desafiante.
Esta conversación demuestra
que Manuel no va a aguantar que su chica lo cuestione o que lo domine. Manuel quiere todo el control de la relación o
no va a haber una.
En los Estados Unidos, las hermanas vivieron con más
libertad, aprendiendo de una cultura en dónde las ideas feministas empiezan a
tener dominio. En la República
Dominicana, el rol de las mujeres es casarse y cuidar a su familia, pero a una
edad muy joven, incluso antes de ir a vivir en los Estados Unidos, Yoyo ya
tenía ideas feministas, pues le encanta que su tía nunca se hubiese casada. En la página 237, Yoyo piensa a sí misma,
A mí no me parecía que mi tía fuera menos por
el hecho de seguir soltera. En realidad,
como niña marimacho que era yo, tenía todas las intenciones de seguir sus
pasos.
Estas ideas del rol de
las mujeres en la cultura, que sea estadounidense o dominicana, tienen un gran
impacto en las hermanas. De verdad,
están entre las dos culturas, no solo pertenecen a una y por eso se enfrentan
con varios problemas. Como podemos ver,
no están de acuerdo con lo que espera de ellas su familia pero tampoco quieren
asimilarse al rol más libre de la mujer en la cultura estadounidense, pues por
eso se quedan con una identidad fragmentada.